Par de cabujones de crisoprasa con roca matriz, disponibles en dos formatos: 25×15×3 mm y 23×14×4 mm. Verde manzana intenso de la crisoprasa junto a su roca madre original en tonos ocres y terrosos. Cada par es único; stock adquirido en mercado mayorista lapidario, pulido espejo. Para joyería artesanal en plata 925 y diseños de inspiración orgánica.
Ficha de la pieza
| Mineral |
Crisoprasa (calcedonia coloreada por níquel; SiO₂) |
| Dimensiones |
nr.1 · 25×15×3 mm · nr.2 · 23×14×4 mm |
| Forma y dorso |
Forma libre ovalada con zona de matriz, dorso plano |
| Acabado |
Pulido espejo en zona verde · acabado natural en zona de matriz |
| Dureza |
6,5–7 Mohs — recomendamos engaste de bisel cerrado |
| Origen |
Material adquirido en mercado mayorista lapidario |
| Tratamiento |
Sin tratamiento |
| Tipo de pieza |
Par de cabujones · piezas únicas por su patrón de matriz |
Esta pieza en concreto
La crisoprasa con matriz conserva parte de la roca huésped en la que se formó: una zona terrosa de silicatos, óxidos de hierro o caliza que rodea o intercepta la masa verde de calcedonia. Esta transición visible entre la gema y su entorno geológico original es precisamente lo que hace a estas piezas singulares frente a los cabujones de crisoprasa pura. El par está seleccionado para complementarse en el reparto de zonas verdes y de matriz, de modo que las dos piezas dialoguen visualmente cuando se usan juntas en pendientes o en un dúo colgante-anillo.
El grosor diferente entre nr.1 (3 mm) y nr.2 (4 mm) implica distintos perfiles de cúpula: el nr.1 es más plano y discreto; el nr.2 tiene más volumen y tridimensionalidad. Ambos tienen dorso absolutamente plano.
Por qué la crisoprasa es verde
La crisoprasa es una variedad de calcedonia (cuarzo microcristalino) cuya coloración procede de la inclusión de níquel en forma de complejos hidratados. A diferencia del jade jadeíta (silicato de sodio y aluminio) y de la aventurina (cuarzo con inclusiones de mica), la crisoprasa no debe su color a partículas discretas de otro mineral sino a iones de Ni²⁺ disueltos en la estructura de la calcedonia. Esta coloración iónica produce el verde manzana saturado y homogéneo que caracteriza la crisoprasa de alta calidad; en los ejemplares con matriz, las zonas de roca huésped sin níquel conservan el color natural del silicato base: blanco, ocre o gris.
Para qué montaje funciona
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Pendientes a juego en bisel de plata 925 — los dos cabujones del par están seleccionados para usarse juntos. Un bisel liso de plata 925 sin decoración es el montaje que mejor respeta la complejidad del patrón verde-y-matriz sin añadir ruido visual.
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Colgante y anillo a juego — el formato más grande (nr.1) como colgante y el más pequeño (nr.2) para un anillo statement crea un conjunto coherente y de carácter.
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Wire wrap orgánico — el alambre envuelto sigue las irregularidades de la zona de matriz creando una composición que refuerza el aspecto natural y geológico de la pieza.
La crisoprasa en la tradición lapidaria
La crisoprasa fue una de las gemas más apreciadas en la Grecia y Roma antiguas. Alejandro Magno, según las fuentes, llevaba una crisoprasa engarzada en su cinturón durante las campañas militares y se la dejó olvidada junto a un río en la India, momento a partir del cual la gema perdió su color brillante —una leyenda que los gemólogos modernos atribuyen al efecto real de la deshidratación de los complejos de níquel bajo el sol. En el siglo XIV, el rey Carlos IV de Bohemia (Sacro Emperador Romano) decoró la capilla de Wenceslao en el castillo de Praga con paneles de crisoprasa. En la tradición de los cristales, la crisoprasa se asocia con la abundancia, la renovación y la apertura al crecimiento en nuevas etapas de la vida.
Las propiedades simbólicas atribuidas a los minerales pertenecen a tradiciones culturales e históricas. Se comparten con fines educativos, no como consejo médico.
Cómo reconocer crisoprasa genuina
La crisoprasa genuina tiene un verde manzana translúcido y homogéneo. Bajo lupa, la textura microcristalina de la calcedonia es visible: una superficie finamente granular, sin estructura fibrosa ni clivaje. Las imitaciones más comunes son el vidrio verde (transparente, con burbujas), la prasiolita (cuarzo amatista calentada, con verde más frío) y el jade verde teñido. La presencia de la roca matriz en estos cabujones es en sí misma un indicador de autenticidad: la crisoprasa artificial se comercializa siempre como gema pura, sin roca huésped.
Preguntas frecuentes
¿La crisoprasa de estos cabujones es natural?
Sí, natural. Sin tratamiento detectable. Declaración a partir de observación lapidaria; la pieza no incluye certificación gemológica formal.
¿El verde de la crisoprasa se desvanece con el tiempo?
El color de la crisoprasa puede decolorarse ligeramente por exposición prolongada a luz solar intensa o calor extremo, ya que los complejos de níquel son sensibles a la pérdida de agua de hidratación. Para uso cotidiano normal, el color es estable. Evitar exposición directa y prolongada al sol.
¿Puedo comprar solo una pieza del par?
Cada variante es una pieza individual seleccionada del par. Se pueden comprar por separado eligiendo la variante nr.1 o nr.2 según la dimensión preferida.
¿Las dimensiones son exactas?
Son indicativas con tolerancia ±0,5 mm. Medir con calibre antes de preparar el bisel.
¿La zona de matriz es más frágil que la zona de crisoprasa?
La zona de matriz puede tener microporosidades dependiendo de su composición. El engaste de bisel cerrado que cubra tanto la zona verde como parte de la zona de matriz proporciona la mejor protección estructural para la pieza completa.
¿Cómo se cuida la crisoprasa con matriz?
Agua jabonosa y paño suave. Evitar exposición solar directa prolongada. Evitar ultrasonidos. Consultar nuestra guía de cuidado de joyas.
Ver también: colección de cabujones · sección lapidario.