Cabujón ovalado de larimar de República Dominicana, 18×9×5,65 mm. Azul caribeño con venas blancas características de la pectolita dominicana. Stock adquirido en mercado mayorista lapidario.
Ficha de la pieza
| Mineral |
Larimar (pectolita azul, NaCa₂Si₃O₈OH) |
| Dimensiones |
18×9×5,65 mm nominales (±0,5 mm) |
| Forma y dorso |
Ovalado, dorso plano |
| Acabado |
Pulido espejo |
| Dureza |
4,5–5 Mohs — recomendamos engaste de bisel cerrado; apta para colgantes y pendientes; con precaución en anillos con uso diario |
| Origen |
República Dominicana (única fuente mundial) |
| Tratamiento |
Sin tratamiento |
| Tipo de pieza |
Pieza única |
Esta pieza en concreto
Las dimensiones 18×9 mm corresponden al formato más pequeño en la gama de larimar: un oval compacto, alargado (ratio 2:1), ideal para anillos y pendientes donde la piedra no debe competir en tamaño con el metal. El patrón de venas blancas sobre azul es el marcador visual que distingue el larimar de cualquier imitación: es la cristalización fibrorradial de la pectolita en la roca basáltica volcánica.
El azul varía desde el celeste cielo hasta el azul volcánico profundo. Esta pieza presenta un azul claro con venas blancas distribuidas de forma irregular — ningún larimar repite este patrón exacto.
Para qué montaje funciona
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Engaste en bisel (plata 925) — la dureza 4,5-5 Mohs exige que el bisel cubra suficientemente el borde perimetral para proteger la piedra de impactos; el formato 18×9 mm permite bisel de pared baja sin sacrificar protección.
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Anillos delicados y colgantes — el formato compacto 18×9 mm es el tamaño canónico de los anillos de larimar de uso cotidiano. El bisel cerrado protege los bordes en un anillo de plata sencillo.
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Wire wrap fino — con alambre de plata calibre 26-24 AWG, manteniendo la envoltura suave para no presionar los bordes de la piedra.
El larimar en la tradición lapidaria
El larimar fue identificado mineralógicamente en 1974 por el geólogo dominicano Miguel Méndez, quien combinó el nombre de su hija "Larissa" con el vocablo mar para crear el nombre comercial. Su exclusividad geográfica es total: solo existe una mina activa en las montañas de Bahoruco (República Dominicana), lo que lo convierte en uno de los minerales de joyería más localizados del mundo. La extracción tiene cuotas estrictas impuestas por el gobierno dominicano para preservar el yacimiento. En la tradición de los cristales, el larimar se asocia con la serenidad y la comunicación.
Las propiedades simbólicas atribuidas a los minerales pertenecen a tradiciones culturales e históricas. Se comparten con fines educativos, no como consejo médico.
Cómo reconocer larimar genuino
El larimar auténtico tiene un patrón de venas blancas sobre azul que recuerda las olas del mar — no es un azul sólido ni uniforme. Las imitaciones más comunes son pectolita blanca teñida y howlita azul: la howlita tiene textura más porosa y el azul aparece excesivamente uniforme sin venas naturales. La dureza 4,5-5 Mohs es baja: una llave de acero lo raya con facilidad, lo que puede usarse como prueba de autenticidad frente a las imitaciones de vidrio más duras.
Preguntas frecuentes
¿Es larimar dominicano auténtico?
Sí. Stock procedente de República Dominicana, única fuente mundial. Sin tratamiento detectable. Declaración a partir de observación lapidaria; no incluye certificación gemológica formal.
¿Es adecuado para un anillo?
Para anillos de uso cotidiano recomendamos bisel cerrado que proteja los bordes. La dureza 4,5-5 Mohs requiere que el orfebre diseñe la montura con protección lateral adecuada.
¿Las dimensiones son exactas?
18×9×5,65 mm nominales con tolerancia ±0,5 mm. Por ser stock lapidario no calibrado industrialmente, la variación es esperable.
¿Qué hace diferente a esta pieza?
El patrón de venas blancas sobre azul es irrepetible: depende de cómo la pectolita azul y blanca cristalizaron en el basalto volcánico de Bahoruco.
¿Cómo se cuida?
El larimar puede perder brillo con aceites y agua salada. Limpiar con paño suave seco. Más en cuidado de tus joyas.
Ver también: propiedades del larimar · colección cabujones.